sábado, 27 de octubre de 2012

Filtrado de contenido

Filtrado de contenidos

Han salido al mercado diferentes sistemas de control parental de los contenidos. Así, sistemas operativos como Windows y Mac OS ya cuentan con controles parentales incorporados;
ambos, con sus ventajas y con sus limitaciones. Los dos sistemas incorporan, dentro de su control parental, diferentes opciones como son: límites de tiempo y contenidos, determinación de juegos y programas ejecutables,…Además, los diferentes proveedores de Internet, por una pequeña cuota adicional, ofrecen también algún tipo de filtrado de contenidos.
Pero los controles parentales no sólo aparecen en los diferentes sistemas operativos, sino que hay multitud de programas (tanto gratuitos como bajo licencia de pago) que permiten diferentes técnicas de filtrado.
1.   Control del tiempo: se ofrece la posibilidad de determinar el tiempo que el menor puede estar conectado a Internet; la limitación podemos realizarla por horas y días por semana. Resulta muy útil cuando no queremos que el niño se pase las horas muertas delante del ordenador y también ayuda a determinar el tiempo de conexión de los niños que están solos en casa.
2.   Bloqueo de palabras clave: Consiste en bloquear las páginas que contengan aquellas palabras que creamos que llevan asociadas contenidos inapropiados (sexo, apuestas, drogas, casino,…). Tiene una pega y es que con ésta técnica se pueden producir numerosos “falsos positivos”, es decir, corremos el peligro de bloquear contenidos que pueden no ser nocivos para los menores ya que se bloquean las palabras aisladamente, sin tener en cuenta el contexto en el que se hayan integradas.
3.   Registros: Realiza un recuento de las páginas que han sido visitadas o a las que se ha intentado visitar. Sirve para revisar y comprobar los hábitos de navegación de los menores. Esta técnica no precisa que el menor sea consciente de que los contenidos están siendo limitados, pero como ya hemos comentado con anterioridad, la base de una navegación segura es el diálogo entre padres/educadores y niños. Además, esta falta de confianza puede derivar en inseguridades y descrédito por parte de los niños hacia sus padres.

4.   Bloqueo de programas: Bloqueo de determinada información de servicios del tipo mensajería instantánea, correo electrónico, descarga de programas, etc. Con el bloqueo de estas páginas, es evidente que se bloquea también un uso incorrecto de las mismas. Algunas herramientas permiten además, el bloquear la salida de determinada información, ya sea de manera voluntaria o por accidente (nombre, dirección, datos bancarios,…).

5.   Listas blancas y negras: Permiten la configuración de listas positivas (blancas), a las que se permite el acceso y listas negativas (negras), a las que se deniega. Las listas negras consisten en determinar las páginas a las que se restringe el acceso; lo cual lleva un peligro asociado, y es la rapidez con la que se añaden cada día contenidos y páginas a la Red y por tanto es prácticamente imposibles tenerlas actualizadas. Las listas blancas son más restrictivas pero aseguran le denegación de acceso a determinados contenidos. Se trata de listas de páginas a las que se permite el acceso por considerarlas apropiadas.

6.   Etiquetado de páginas: Todas las páginas contienen una serie de etiquetas de clasificación que determinan el contenido de la misma. Con esta técnica se permite el bloqueo por parte de navegadores y herramientas a páginas que contengan ciertos contenidos determinados por los padres/educadores. La Plataforma para la Selección de Contenidos de Internet (PICS), desarrollada por el World Wide Web Consortium (W3C), proporciona un medio más eficiente para controlar el acceso a los contenidos. El sistema de etiquetado fue diseñado originalmente para ayudar a los padres y maestros en el control de acceso de los menores a la Red. Este sistema tiene sus partes positivas y las negativas. Como positivo, señalar que es independiente del idioma, lo que posibilita la restricción de un mayor número de contenidos, y el hecho de que es el propio padre/educador quien bloquea lo que cree oportuno. Lo negativo es que no siempre existe dicha clasificación en ciertas páginas porque no existe un estándar común que sigan los generadores de contenidos y de páginas web.

Pero no sólo existe la posibilidad de establecer un control en Internet, también los móviles y las consolas empiezan a introducir una serie de restricciones en su uso.
Bien es cierto que el uso de Internet, el móvil y los videojuegos muchas veces se solapa. Los menores juegan en línea, se descargan tonos, juegos para la videoconsola o el móvil y, a todo ello hay que sumarle el resto de actividades que ofertan los móviles.
Una de las videoconsolas más populares entre los adolescentes, la X-Box 360, entre sus características en su última versión, incluye la posibilidad de establecer un control parental. Además, tiene la posibilidad de establecer diferentes tipos de control según el menor esté jugando en línea o sin conexión. En el caso en que el menor esté jugando sin conexión, el control parental se puede configurar para licitar o negar el acceso a juegos en función de la clasificación PEGI. Si el menor juega conectado a la Red, se puede determinar el acceso a determinados contenidos así como los contactos que establece el menor.
No se puede olvidar el hecho de las adicciones tecnológicas. Es difícil determinar el porcentaje de menores que está o puede estar desarrollando una adicción a los videojuegos en Red, pero es una problemática que está ahí y no puede, ni debe, pasar inadvertida.
En lo que respecta a la utilización del móvil, los padres suelen ser más restrictivos; o al menos creen serlo. Y se hace hincapié en el creen porque la mayor parte de las veces se auto-convencen de que el hecho de controlar el dinero que invierten en el mismo es suficiente. Pero no lo es. Ya no solo por el hecho de que la tecnología avance de tal forma que ahora podamos conectarnos a la Red desde el móvil, sino porque los peligros a los que los menores se enfrentan desde sus móviles se empiezan a parecer cada vez más a los que se encuentran en la Red.
Cuando nuestros hijos deciden bajarse melodías o conectarse a Internet desde su móvil, la exposición a virus y códigos maliciosos es casi la misma que cuando lo hacen desde el ordenador. Pero ¿con quién hablan?, ¿a quién mandan y de quién reciben los mensajes?, ¿sólo a/de sus compañeros de colegio o hay alguien más? En el correo electrónico se reciben mensajes de personas desconocidas (spam), en el móvil sucede lo mismo, pudiéndose recibir mensajes y llamadas de supuestas ofertas, premios, sorteos a los que el usuario no para a preguntarse si sus hijos los omiten o por el contrario, responden.

Desde hace ya algún tiempo, las diferentes compañías ponen a disposición de los padres una serie de controles parentales en los móviles. Con ellos pueden, no sólo de controlar el gasto, sino la restricción de llamadas y mensajes tanto por número como por destinatario (a los contactos de la agenda o a una serie de números determinados), limitar los contenidos a los que acceden (en la Red), o el acceso al servicio localízame.



3 comentarios:

  1. A ver si de una vez los padres se interesan por lo que pueden ver sus hijos en Internet, y sobre todo que ayuden a los niños a controlar el tiempo que gastan con las nuevas tecnologias.

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    1. Así es. Los niños vienen muy fuerte con las nuevas tecnologías y los padres deben conocer qué y cómo.

      Debemos ponernos al día para que los hijos se puedan beneficiar de toda esta inmensa información que tienen al alcance de la mano, pero siempre de forma segura y eficaz.

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    2. Os animo a haceros miembros del blog y entre todos seguir dando ideas para supervisar lo queniestros hijos hacen por la red. GRACIAS.

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